domingo, 3 de marzo de 2013

Día de Andalucía: Estatuto y Democracia



  Esta semana hemos celebrado el Día de Andalucía, hemos rememorado un acontecimiento singular de nuestra Historia: aquel 28 de febrero de 1980 en el que, de manera excepcional, nos afirmamos en nuestra voluntad de conquistar la autonomía plena. Mis principales mensajes en el pleno extraordinario del Parlamento por tal efeméride están en este texto y en el vídeo de más arriba.

    El pueblo andaluz es ejemplar. Nuestro espíritu fue y sigue siendo el de contribuir al desarrollo del Estado de manera solidaria, ejerciendo nuestra capacidad de autogobierno. En todo momento apostamos por un modelo territorial de España de carácter integrador, con la meta de conseguir un desarrollo sostenible de Andalucía, con cohesión social, en el que nadie se quede atrás.

    Desde este Parlamento, como máximo instrumento político democrático al servicio de la sociedad andaluza, estamos llamados a formular respuestas firmes, claras y contundentes para retomar la senda de desarrollo y recuperar la confianza en nosotros mismos como sociedad, y la confianza de los ciudadanos en las instituciones autonómicas que conquistamos aquel 28 de febrero.

    Al igual que fuimos capaces de unirnos para alcanzar nuestra autonomía plena en la dificultad, hoy debemos ser capaces de articular un Gran Pacto por Andalucía. Porque sólo desde la unidad en lo esencial, contando con la implicación de las organizaciones de la sociedad civil y la complicidad de los medios de comunicación, podremos salir adelante.

    Ante el malestar social y la insatisfacción de la ciudadanía con la acción política, sólo cabe un tratamiento: más democracia y mejor democracia. Para ello, debemos activar dos palancas fundamentales: transparencia y participación. Ambas deben estar impregnadas de una actitud de ejemplaridad en el ejercicio de la responsabilidad política. Estamos, pues, convocados todos a recuperar la dignificación de la Política.

     Las fuerzas políticas buscan acuerdos en el terreno de la participación , y yo me permito proponer:
La posibilidad de que los ciudadanos puedan presentar sus propias enmiendas y propuestas a los proyectos legislativos que se estén tramitando en esta Cámara.
Una nueva regulación para garantizar la apreciación de la idoneidad de las personas propuestas en las comparecencias de los cargos de extracción parlamentaria.

    Debemos hacernos una pregunta: ¿qué hemos de hacer para representar fielmente a nuestro pueblo, para ser realmente su voz? La dignidad del puesto que nos dieron los electores no puede ser confundida con distancia, desdén o privilegios; porque somos unos ciudadanos más, que circunstancialmente, durante más o menos tiempo, han recibido el alto honor de representar a su pueblo, y que deben responder a la confianza depositada por los andaluces.

     Por ello les propongo:
Que el Reglamento contemple mecanismos para la exigencia de responsabilidad cuando se produzca el incumplimiento de los deberes de los Diputados y Diputadas.
Que se regule el acceso público a la actividad de los Diputados y Diputadas, a sus iniciativas, a sus intervenciones, singularizando más su trabajo, de forma que nos permita estudiar mecanismos de rendición de cuentas ante la ciudadanía.

    Desde hace unos años, disponemos de un nuevo instrumento, concebido para la Andalucía del siglo XXI: nuestro actual Estatuto de Autonomía. Fue aprobado por las tres fuerzas políticas representadas en esta Cámara, y ratificado en referéndum por el pueblo andaluz. En estos tiempos turbulentos, el Estatuto es la base firme, compartida por todos, sobre la que podemos reivindicar con firmeza y serenidad nuestros derechos, que son los derechos de las mujeres y los hombres de Andalucía.

    Y quiero dirigirme especialmente ahora a nuestros conciudadanos, mirándoles a los ojos, para asumir ante ellos un compromiso que espero que todos seamos capaces de cumplir. Quiero decirles que éste es su Parlamento, que sin ellos no somos nada, que nos comprometemos a servirles, a serles útiles en la búsqueda de respuestas a sus inquietudes y necesidades; que no vamos a desviarnos del recto camino de hacer de la política la forma más digna de contribuir a hacer mejor la vida de la gente, y que vamos a estar a su altura.

    Por todo ello, reafirmarnos, el 28 de febrero y siempre, en todo esto y en nuestra firme voluntad de ganar el futuro, es el mejor homenaje y la mayor celebración que podemos hacer todos nosotros a la memoria de tantos y tantos hombres y mujeres que dieron un ejemplo irrepetible para el orgullo de un pueblo. Se lo debemos, nos lo debemos.

Andalucía, 3 de marzo de 2013
Manuel Gracia Navarro
Presidente del Parlamento de Andalucía

3 comentarios:

  1. Hola Sr. Gracia. Me ha gustado su discurso y espero que sea verdad todo lo que propone. Un saludo.

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  2. Gracias por tu apoyo David. Las líneas básicas del discurso quiero que se materialicen lo antes posible. Saludos.

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  3. ¿y cómo se va articular el ajuste de cuentas de los diputados? Eso hace tiempo que hace falta...

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