domingo, 8 de septiembre de 2013

Primera Presidenta, Nuevos Tiempos



     Esta semana hemos celebrado en el Parlamento de Andalucía un Pleno para la investidura de la que es nueva presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz Pacheco. La investidura de un nuevo presiente o, en este caso, de una nueva presidenta, es un momento especialmente importante en la actividad de la Cámara autonómica, por lo esencial que es para la organización de todos los recursos y el gobierno autonómico que decide el devenir de nuestra región en su ámbito de competencias.

     Vivimos en un sistema parlamentario donde los ciudadanos, cuando votamos, lo que estamos haciendo es elegir a los diputados y diputadas que nos representan en la institución legislativa; y son todos ellos, hombres y mujeres, quienes apoyan a una persona en concreto para la Presidencia de la Junta de Andalucía. Por lo tanto, esta semana hemos asistido a uno de los actos más importantes que puede albergar  el Parlamento: investir a una persona para que ostente la más alta magistratura de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

     Previa a esta elección, hemos celebrado la citada sesión plenaria, en la que se ha producido un debate fundamental, ya no sólo por la materia que se abordaba, la propia investidura; sino porque ha sido un debate en el que los diferentes grupos parlamentarios han dado sus opiniones,  han marcado sus posiciones en torno al momento que vive la sociedad andaluza. 

    Asimismo, se trata de una actividad primordial de la Cámara autonómica porque la candidata en ese momento –y ya hoy presidenta de la Junta de Andalucía-, Susana Díaz Pacheco, ha desarrollado su discurso de investidura y en su intervención ha expuesto las grandes líneas de trabajo que ofrecerá su Gobierno. 

     Aprovechando esta sesión plenaria, podemos decir que la Sra. Díaz ha dejado claras sus grandes líneas de trabajo, las suyas y de su Ejecutivo, que tienen unos objetivos clarísimos: La lucha contra la corrupción, contra todo tipo de corrupción, materia en la que ha dicho que será “implacable”. Y la lucha contra el desempleo, que sin duda es el gran problema que tiene la ciudadanía en Andalucía y España. A ello, además, hay que unir el ejercicio de transparencia y de cercanía para con la sociedad. Hay que congratularse por el hecho de que el Ejecutivo profundice en esta línea de actuación, tal y como hacemos también en el propio Parlamento de Andalucía.

      En definitiva,  ha sido un debate serio, riguroso y en el cual yo creo que todo el mundo se ha comportado con respeto, aunque no por ello con menos dureza, puesto que en ciertos momentos la ha habido. Además, y sobre todo, ha resultado un debate útil a la ciudadanía, porque, al final de todo, el Parlamento se legitima, entre otros momentos, eligiendo a la persona que ocupará la Presidencia de la Junta, pero, al mismo tiempo, lo hace llevando a cabo un buen debate, con altura de miras, y que sirva para que los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía conozcan por completo las distintas propuestas y las distintas alternativas que ofrecen las fuerzas políticas en nuestra región.

     Deseo que toda la actividad que se desarrolla en esta institución legislativa sea realmente beneficiosa para la sociedad andaluza y, con todo, permita abrir ese nuevo tiempo en Andalucía que significa que tengamos, por primera vez en nuestra Historia, una mujer al frente de la Presidencia del Gobierno autonómico, la primera presidenta de la Junta de Andalucía.

Andalucía, 08 de septiembre de 2013
Manuel Gracia Navarro
Presidente del Parlamento de Andalucía

1 comentario:

  1. Espero que no se equivoquen de nuevo y esta mujer tenga algún proyecto personal y use Andalucía para su propio beneficio

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