domingo, 13 de octubre de 2013

Presupuestos 2014



       El Parlamento de Andalucía ha debatido en el pleno celebrado esta semana sobre el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2014 y tanto el Gobierno de la Junta como los grupos parlamentarios han mostrado su opinión al respecto.

Entiendo que, en todos los casos, se intenta buscar la mejor propuesta posible para conseguir eficiencia y justicia en el reparto de los recursos económicos que ofrece el Estado a las diferentes comunidades autónomas. Otra cosa distinta es que se logre. De hecho, desde muchos ámbitos surgen reproches a un ejercicio de política fiscal que se antoja notablemente mejorable.

Y es que, aunque todos seamos conscientes de la difícil situación económica por la que atravesamos, ya está más que comprobado que el afán por recortar el déficit no conduce a nada mientras no se combine, equilibradamente, con medidas para la reactivación del empleo y la economía, además de preservar los servicios básicos de Sanidad, Educación y Servicios Sociales y Dependencia.

Asimismo, como representante institucional de Andalucía, me preocupa el hecho de que el Gobierno central no responda a una serie de inversiones –obligatorias por Ley- necesarias para nuestra Comunidad Autónoma: se nos niegan los más de 1.500 millones de euros que la mismísima Intervención General del Estado reconoce que se le deben a Andalucía y se incumple, una vez más, la Disposición Adicional Tercera del Estatuto de Autonomía, por la que deberíamos recibir casi el 18% del total de inversión española.

Igualmente se reduce un 25% el Fondo de Suficiencia, un 22% el Fondo de Competencia Interterritorial, un 13% las transferencias corrientes y casi un punto y medio los impuestos cedidos. Eso, unido al 1% de techo de déficit, priva a Andalucía de tener 1.200 millones de euros (200.000 millones de las antiguas pesetas) para invertir en empleo y educación; para garantizar adecuados servicios de salud y dependencia; para estimular la investigación y creación de empresas, etc.

No es de recibo este trato para nuestra tierra. Somos la región más poblada y la décima en inversión por habitante. No nos convencen unos presupuestos que dificultan hacer política autonómica y no hemos de resignarnos a tener salarios cada vez más bajos, pensiones devaluadas, menos inversión en infraestructuras, menos servicios públicos y no generar empleo tras una reforma laboral visiblemente desacertada.

En definitiva, no se trata de hacer unos presupuestos que sean más o menos del agrado de un partido político u otro, se trata de hacer unas cuentas públicas que -ya sean nacionales, regionales o municipales- respondan a las necesidades de los ciudadanos. Somos servidores públicos y tenemos la obligación de administrar correctamente el dinero para beneficiar a quienes representamos.

Si actuamos de espaldas a la sociedad, ésta acabará dándonos la espalda a nosotros. Busquemos el entendimiento y, desde Andalucía, acordemos juntos enmiendas que mantengan la ambición por el progreso de nuestra tierra. Aún estamos a tiempo de corregir un proyecto de ley y que los presupuestos, en vez de hacer un flaco favor al Estado del Bienestar, sirvan para reforzar nuestro modelo social y de servicios públicos de calidad.

Andalucía, 13 de octubre de 2013
Manuel Gracia Navarro
Presidente del Parlamento de Andalucía

1 comentario:

  1. ¿Cómo va el cumplimiento de los presupuestos? ¿Mucho ejecutado o es todo humo?

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