domingo, 8 de marzo de 2015

Día de la Mujer 2015


     Hoy se celebra, un año más, el Día Internacional de la Mujer. Una jornada que, por un lado, debe ser festiva para reconocer la labor de tantas y tantas mujeres en el mundo, pero que, por otro lado, ante todo y sobre todo debe ser una jornada reivindicativa para no olvidar que, en el camino de la igualdad real, aún queda mucho camino por recorrer.

En este 2015 se cumplen 20 años de la celebración de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer que culminó con la aprobación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, por la que casi dos centenares de países nos comprometíamos a favor de la igualdad de género con la convicción de que la potenciación del papel de la mujer y su plena participación en todas las esferas de la sociedad, era necesaria para el propio progreso de las civilizaciones.

Al recordar el aniversario de este acontecimiento histórico, resulta evidente que, pese a los importantes avances logrados y el duro trabajo legal, pedagógico y cultural realizado, siguen existiendo desigualdades. Así pues, esta efeméride es una ocasión para pasar revistar a los logros conseguidos y, al tiempo, para examinar los retos que siguen pendientes, además de las posibilidades y oportunidades en materia de igualdad todavía sin explorar.

En general, hemos de esforzarnos porque se feminicen los logros, no las crisis ni las dificultades. En concreto, en nuestro avance en pro de un desarrollo sostenible, debemos apoyar el empoderamiento de la mujer como fuerza de transformación a favor de los derechos humanos, el crecimiento económico y la sostenibilidad, y hacer de la igualdad real entre mujeres y hombres un elemento central de todo el desarrollo.

En este sentido, conquistar mejores condiciones en el ámbito profesional, sobre todo aquello que tiene que ver con emprendimiento, la igualdad institucional o empresarial, las retribuciones o la conciliación de la vida familiar y laboral, son objetivos en los que hay que sensibilizar a la sociedad, a las empresas y las administraciones para fomentar una verdadera igualdad de oportunidades.

En definitiva, no se trata de poner más mujeres ni de establecer cuotas, se trata esencialmente de que todo el talento femenino pueda aprovecharse, compaginarse con el masculino y, juntos, unir esfuerzos y voluntades para incrementar economías, aliviar la pobreza, mejorar el estado de salud y del resto de servicios sociales, dar estabilidad a las comunidades y construir, entre todas y todas, una sociedad más justa e igualitaria.
Andalucía, 8 de marzo de 2014
Manuel Gracia Navarro
Presidente del Parlamento de Andalucía

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